jueves 26 de noviembre de 2009

Nota para vos

Estos últimos días desde que se dio mi exilio hogareño, a la rutina he tenido que sumar dos horas de ocio, o sea que tengo que estar todo ese tiempo sin hacer nada en la universidad mientras espero que inicien mis clases. Durante esas horas, desde entonces, me voy al salón de lectura de mi carrera y me he dedicado a leer poemas de Cortázar (me gusta llevar sintonía, no creo que entendás), a ver a Euclides fichar libros y a mis compañeras de lingüística que están por graduarse entrevistar a unos amigos de la etnia pech. Todo eso pasa mientras espero que den las 15hrs para estar com vocè. A veces quisiera que llegaras más temprano, para estar acostadas en la grama o que me ayudaras a estudiar preguntándome cosas y que empezaras a decir que son aburridas y yo reírme. Pero después pienso en tu imagen durmiendo y prefiero que te quedés en tu cama, calentando los recuerdos que después me llegan como un envío postal. Y me digo: mejor que estés allá, y yo acá con mi ansia. Estoy intentando acostumbrarme a los momentos en que no estás, porque el otro año te vas a ir a torturarte allá y yo no voy a tener con quién ir a tomár café en la noche, mientras me escapo por un rato de la clase de las 6. Hay un mensaje subliminal en esta nota que espero no descubrás. Nos vemos mañana, mi amor. Si este blog es un baúl, lo dejo abierto hoy para que hurgués.




Bolero

Qué vanidad imaginar
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta
como a mí no me basta que me des
todo lo tuyo.
Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.
Por ahí un papelito
que solamente dice:
Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte.


Julio Cortázar
(de Todos los fuegos el fuego)

viernes 9 de octubre de 2009

Padre nuestro a San Ernesto de la Higuera




“No porque hayas caído
tu luz es menos alta...”
Nicolás Guillén.

Padre nuestro que estás en todas partes,
en el llano, en la sierra y en los montes
en el indio que llora su desgracia,
en el latino que es vilipendiado.
Santificado es ya tu Nombre.

Únenos en tu reino
para poder hacer tu voluntad
así en la tierra como en el cielo,
y más allá del cielo y de la tierra.
Para acabar de una vez con la indigencia
de aquellos a quienes pertenece más tu Reino
y se mueren en grupos
en todas las esquinas de la América
sin que nadie quiera darles
el pan suyo de cada día de hambre y de miseria.

No nos perdones nunca nuestras deudas,
ni perdones tampoco las ofensas
que te hemos proferido pasando indiferentes
ante tanta mejilla abofeteada,
apartando los ojos para no ver tu rostro
en cada humillación desamparada.
Perdónanos si quieres la nostalgia
de no haber nacido en otro tiempo
cuando andabas repartiendo panaderías
y cooperativas pesqueras,
escuelas, hospitales y reformas agrarias.
Perdónanos si quieres la tristeza
de contemplar tu imagen convertida
en estrategia de mercadotecnia,
sirviendo de incentivo a las trivialidades
que siempre despreciaste.

Nunca perdonaremos a tantos que nos deben;
a los que nos privaron de conocerte vivo,
ni a los que han malgastado
treinta años de tu ejemplo.
No nos dejes caer en la tentación
de perdonar a un solo mercader o demagogo
que utilice tu nombre o tu figura
para engordar su infamante bolsillo,
y líbranos del mal de enajenarnos
ante tanta desgracia.

Hasta la victoria siempre.

Amén.



Carlos Rodríguez Almaguer

miércoles 16 de septiembre de 2009

La metáfora del rostro

Hace poco terminé la lectura de un libro que es más bien un diálogo epistolar entre Umberto Eco y Carlo María Martini, titulado "En qué creen los que no creen", y aunque en su mayoría trata cuestiones éticas y de interrelación entre humanos creyentes y no creyentes, el libro contiene algo que más que llamarme la atención me conmovió, como siempre pasa cuando hurgamos en recuerdos, en mi caso bastante recientes. Se trata de una alusión a eso que Lévinas llamó "la metáfora del rostro", en la cual explica la alteridad del Otro, y ese poder radicado en su rostro donde se manifiesta la miseria, el dolor impregnado en arrugas y cicatrices, la explicación material del sufrimiento de ese Otro al cual estamos suscritos, o como mejor lo explica Eco "Es el otro, su mirada, lo que nos define y nos forma"
Lévinas en toda su obra nos da a entender esa importancia trascendental que tiene el ser humano frente a otro ser humano y esa necesidad inalienable de mancharnos, impregnarnos, llenarnos y hasta mancillarnos de ese todo que conforma a nuestro Otro. Cada rostro, desde su finitud, desde su existencia concreta, presenta una demanda de comprensión y justicia: una demanda infinita. En este libro Eco cita una reflexión de Italo Mancini que inmediatamente nos remite a esta idea de Lévinas sobre la infinitud de nuestra esencia encarnada en el rostro del Otro y que resume de forma sencilla lo que he tratado de esbozar aquí: La esencia de la vida, el amor, la muerte, y todo lo que subyace en ellos, se ve reflejada en el rostro del Otro, nuestro complemento, el Yo mismo visto a través del espejo.

"Nuestro mundo, para vivirlo, amar y santificarse, no está dado por una teoría neutra del ser, no está dado por los acontecimientos de la historia o por los fenómenos de la naturaleza, sino por la existencia de estos inauditos centros de alteridad que son los rostros, rostros para ser vistos, para respetarlos y para acariciarlos."

domingo 6 de septiembre de 2009

Canción a Maiakovski



Desde el cuarto alto sonaba la canción que corresponde al video de arriba, cuando me desperté esta mañana e inmediatamente se me vino a la mente ese poema de Maiakovski escrito después de abandonar la celda. Por supuesto que estas relaciones, siempre, tienen su depositario, o depositaria...
"El día era grande" dice Silvio, y es una metonimia clara. Nadie dijo que era fácil. Es una responsabilidad que se tiene y lo único que nos queda es sujetar la cuerda hasta que no podamos más. En esa lucha constante se vive. Los seres humanos estamos hechos de circunstancias, buenas y malas, que siempre acaban. Con la diferencia que al final logramos guardar algo de las buenas, mientras que las malas se van del todo y nos dejan más experiencia. A veces es difícil entender esa balanza y ahí es donde está el meollo del asunto y las complicaciones que después surgen: La vida. Es la vida. Canta canciones duras, canta golpes, canta fuego, canta tropezones.
Lo que trato de decir es que te amo, y eso es más grande que cualquier otra cosa.


¡Qué queréis!

Las páginas
susurrantes
entreabren sus párpados,
y el olor
de la pólvora
insiste
en nuestras fronteras.
Nada nuevo
cae bajo el rayo
cuando uno tiene
más de veinte años.
¿Vamos a entristecernos
por eso?
¿Vamos a gritar que nos hundimos?
La historia con sus aguas bravas,
la guerray las amenazas
están ahí:
nosotros
seguiremos adelante
como una proa en medio del espacio.


Vladimir Maiakovski
de “Poemas 1927-1929”

viernes 21 de agosto de 2009

Un par de reflexiones sobre el ritmo

El estilo es un asunto sencillo; todo es ritmo. En cuanto lo comprendes, no puedes equivocarte de palabras. Aunque por otra parte aquí estoy, después de media mañana, llena de ideas y de visiones y de cosas así, pero incapaz de verterlas por falta de ritmo adecuado. Esto sobre la esencia del ritmo es muy profundo y va mucho más allá de las palabras. Una visión, una emoción, crean esta ola en la cabeza mucho antes de que surjan las palabras apropiadas. Y al escribir (esto es lo que creo ahora) una tiene que recapturar esto y asentar este funcionamiento (que aparentemente nada tiene que ver con las palabras), de modo que después, cuando se fragmenta y rueda por la cabeza, crea las palabras adecuadas.


Virginia Woolf
(Carta a Vita, 16 de marzo de 1926)

lunes 10 de agosto de 2009

Un poema de Leonel Rugama



LA TIERRA ES UN SATÉLITE DE LA LUNA

El apolo 2 costó más que el apolo 1
el apolo 1 costó bastante.
El apolo 3 costó más que el apolo 2
el apolo 2 costó más que el apolo 1
el apolo 1 costó bastante.

El apolo 4 costó más que el apolo 3
el apolo 3 costó más que el apolo 2
el apolo 2 costó más que el apolo 1
el apolo 1 costó bastante.

El apolo 8 costó un montón, pero no se sintió
porque los astronautas eran protestantes
y desde la luna leyeron la Biblia,
maravillando y alegrando a todos los cristianos
y a la venida el papa Paulo VI les dio la bendición.

El apolo 9 costó más que todos juntos
junto con el apolo 1 que costó bastante.

Los bisabuelos de la gente de Acahualinca
tenían menos hambre que los abuelos.
Los bisabuelos se murieron de hambre.
Los abuelos de la gente de Acahualinca
tenían menos hambre que los padres.
Los abuelos murieron de hambre.
Los padres de la gente de Acahualinca
tenían menos hambre que los hijos de la gente de allí.
Los padres se murieron de hambre.
La gente de Acahualinca
tiene menos hambre que los hijos de la gente de allí.
Los hijos de la gente de Acahualinca no nacen por hambre,
y tienen hambre de nacer, para morirse de hambre.
Bienaventurados los pobres, porque de ellos será la luna.

jueves 6 de agosto de 2009

PERRERAC: La canción, un arma de la revolución


Hace más de un año, recuerdo que me encontraba buscando de forma casi hambrienta la Tetralogía de la mujer con sombrero, y fue cuando me encontré con este sitio, PERRERAC, que antiguamente se alojaba en Blogger. Quedé fascinada con la cantidad, y sobre todo con el tipo y la calidad de material que alojaba, realmente valioso y en su mayoría desconocido e inédito por los cibernautas. Desde ese momento me convertí en una acérrima usuaria del sitio, que se convirtió en mi mayor proveedor de material audiovisual. Había de todo: música trova, folklórica y revolucionaria; así como clásica e instrumental, latinoamericana y europea; documentales, videos y audiolibros.
Para mi pesar y el de muchos (Manuel uno de ellos), hace algunos meses, me aprestaba a descargar un disco que ya tenía en lista cuando me llevé la terrible sorpresa de que el sitio había sido eliminado. Quedé bastante turbada por el hecho y lo lamenté por mucho tiempo. Pero hoy, en uno de esos días en que las razones te obligan a no salir a la calle, sentí muchas ganas de escuchar las misas campesinas de Carlos Mejía Godoy, y hacer también que mi abuela ultracatólica las escuchara. En vista de que estoy asilada y este equipo guardaba poco o nada de música que pudiera gustarme, decidí buscarlo y bajarlo; y para sorpresa mía logré reencontrar el sitio ya en un nuevo sitio. Dejo con ustedes el nuevo dominio y ojalá disfruten de todo el material que nos comparten estos camaradas.


martes 14 de julio de 2009

Alguien falta



"Yo no sé si todos tenemos un destino,

o estamos flotando como una pluma en la brisa...”
Forrest Gump

Había oscurecido. Las paredes del cuarto, pintadas torpemente con colores fucsia y morado, parecían extenderse con un velo de luto hacia la calle deshabitada. La acera estaba vacía, sólo un basurero reposaba en el cemento, abierto y con moscas hambrientas circundando los restos y desperdicios que la gente arrojaba al pasar.
Fijó la mirada en el vaso de agua. Hacía tres días que estaba sobre la vieja mesita de noche ubicada en la esquina, el polvo se había unido a la humedad del vidrio formando una capa negra de mugre.

Oh cristal, cristal herido -decía


Llovía. Las sábanas blancas seguían tiradas sobre el suelo de madera. Había una pequeña vereda por dónde andar, entre los restos de basura y papeles arrugados. Los libros, ordenados alfabéticamente sobre el estante, representaban un universo de orden paralelo en relación al resto de los objetos del cuarto desordenado.

Un mundo patas arriba –pensó, citando a Galeano.


Buscó el libro en la letra “G”, lo tomó en sus manos, pero no quiso abrirlo. Fue al baño, en el espejo se dibujaba su rostro adusto. Tenía las cejas pequeñas y sus ojos color miel descansaban sobre un montículo de piel morada formado por noches enteras de insomnio. Los labios resecos y la lengua blanca, y los lunares en el cuello, le representaron un retrato cadavérico. Se imaginó a cierto monje moribundo que había vivido en la Edad Media, castrado por amor, y que al final terminó recluyéndose en una vida mística y solitaria hasta su muerte. Salió sin cerrar la puerta del baño y se dirigió de nuevo a la cama sin hacer. Cerca de la almohada desfundada, estaba un libro. Lo abrió y continuó con la lectura que había emprendido hacía un par de días. Leía y las frases retumbaban estrepitosamente en sus sienes, como truenos en una tormenta. "Las noches están llenas de viento y destrucción; los árboles se agachan y se inclinan y sus hojas vuelan atropelladamente hasta que cubren el césped, se amontonan en las cunetas, atascan los canalones y se desparraman por los senderos húmedos. También el mar se agita y se rompe…” leyó.

No podía continuar, quiso pararse al lado de la ventana pero le costaba estar de pie, la debilidad por tantos días en reclusión hacía que las piernas le tambalearan. Hubiese querido dar más, mucho más. Ahora se había abandonado a la desidia. Era tarde. Todo había pasado.

Hace falta un balcón –pensó


Abrió el armario, en busca de fuerzas para vivir, y sacó un abrigo de lana, color café. Volvió a la cama, y se recostó con el abrigo puesto. Quería dormir, y no podía. Quería vivir o morir, y sabía que no tenía para sí una elección.
Ya no llovía. De pronto amaneció. Vio cómo el sol chocó en la puerta angosta de madera, se fueron formando reflejos a contraluz, y sintió cómo el corazón se había vuelto su enemigo en el pecho.

Pensó en ella. Pensó en la creación de Dios, en el centro de la ciudad los domingos por la tarde con la plaza solitaria y adornada con las palomas que tristemente esperaban granitos de arroz y maíz; en la banca donde por primera vez se habían besado; en los mares profundos que había conocido y en las playas de arena y caracol; en las carreteras de la frontera; en los altos bosques de pino y en el olor a tierra mojada; en las ramas de cerezo abundantes en los suelos húmedos del sur; en los prados de su pueblo natal por donde paseaban las carretas con paja; en el jardín de rosas en su casa de la infancia; en el recuerdo de la sonrisa primera que brilló en aquel pasillo ancho; en el rocío de las montañas de El Suyatal que congelaba las narices en las madrugadas cuando se hacían los cortes del café; en la última noche y el último abrazo al lado de la calle. Pensó en ella. Ya no estaba.

Siempre supe que su luz no era sólo luz –dijo en voz baja, casi en susurros


El cielo ya no era su aliado. Estaba afuera, amplio y azul, un azul virgen y fresco como el de siempre en las mañanas. Los árboles se movían lentamente. La calle de pronto fue llenándose de gente y ruido de motores. Cerró la ventana y corrió la cortina. Regresó a la cama. Sólo tenía fuerzas para combatir con los espacios vacíos del colchón. Espacios que dibujaban su silueta, la de ella, delgada como una pluma. Ahogó su rostro en la tela de la colcha, en su intento de evitar la realidad que estaba afuera.

Hoy no me levanto de la cama, hasta el viernes yo me quedo aquí –murmuró, y siguió esbozando esa melodía en su memoria.


Ya no estaba. Pero era una idea que aún no acogía en sus costumbres. Se había sumido en una rutina de espera. Esperando con desesperanza lo que no vendría. Esperando con ese dolor agudo que persiste en la conciencia de un ser desesperado. Cartas, fotos, botellas, páginas de diario, sonidos, flores. Todo regresaba ante su vista con una minuciosidad monstruosa. Mirarla y entregarse por completo, era la oración que repetía.

Abría y cerraba la ventana, emulando el ansia de quien aguarda una llegada, una cita, un encuentro nuevo y bañado de pulcritud. Se sentó en la esquina más cercana y observó el techo por largo rato. El candil colgado llevaba encendido tres días, y parpadeaba con amargura, peleando con su brillo artificial contra la luz del día.
Comenzó a balbucear con la dificultad de una fiera desahuciada. El hambre y la sed habían pasado a un segundo plano, desplazados por el hastío, por la nostalgia, por la soledad del cuarto, por la amargura de la muerte. “Nos encontraremos, de nuevo nos encontraremos. En tardes como esta nos amaremos. Abriremos la cortina y lo de afuera no semejará la nada. Bailará el viento y nos amaremos.” -murmuró.

Las lágrimas corrían por sus mejillas.


De pronto, el silencio. Las horas se aletargaron en un minuto y contempló la medida de su amor con la sombra que iba desapareciendo en el crepúsculo. Pudo sentirlo, el viaje al tocar fondo, la marejada del tiempo, la fiebre en el corazón. El manifiesto final se había esclarecido en su mente. Lluvia, frío, sucio, luz, nada pasaba en el cuarto más que una imagen clara de aquel rostro. Tomó aliento y la pensó nuevamente.


Su voz estaba hecha de hebras humanas:

-Sólo yo entiendo lo lejos que está el cielo de nosotros. Pero conozco cómo acortar las veredas. Todo consiste en morir...

sábado 11 de julio de 2009

Un hombre que no quiso ser cucaracha

Bueno, esta vez me dije: ¿Quién soy yo? Yo soy miembro de la sociedad hondureña. No soy millonario, no soy rico; entonces mi clase, mi gente, son los pobres, son los sencillos. Ahí está mi sitio, ahí está mi trinchera, ahí debo estar. ¿Pero haciendo qué? ¿Haciendo dinero quizá?, un objetivo tan limitado como ese, hacer dinero, me avergonzaría profundamente. ¿Acaso he venido a este mundo sólo a comer? Si esa fuera mi exclusiva misión en la tierra, no me distinguiría en nada de las cucarachas y las hormigas. No, otro debe ser mi deber. Luchar con honestidad, con sinceridad, por las transformaciones que mi pueblo y mi Patria necesitan. Ese y no otro es mi deber como hombre. Ser cada día más hombre y menos cucaracha, y menos hormiga. Tratar de humanizarme a mí mismo y tratar de humanizar al mundo entero.
Esa es mi única misión en la vida.


Andreo Neda

lunes 6 de julio de 2009

A nueve días de resistencia popular


INDIGNACIÓN. Es lo único que cabe en nuestras mentes y bocas en estos momentos. A 9 días de manifestaciones, movilizaciones y resistencia popular no logra verse una solución a la crisis política nacional. Pese al completo rechazo internacional, pese a que cada día son más los hondureños que repudiamos este golpe de estado, pese a que cada día son más los que se suman a las manifestaciones, pese esto, los golpitas cada vez se vuelven más intransigentes, se acuerpan más en su burbuja de traición y siguen manteniendo sus medidas de represión, de bloqueo mediático y continúan sembrando el pánico en la población.
El día de ayer en Tegucigalpa, capital de nuestra Patria, 2 compañeros perdieron la vida y más de una docena resultaron heridos en la manifestación pacífica que se concentró en las afueras del Aeropuerto Nacional de Toncontín, a la espera de Manuel Zelaya, quien al ver el bloqueo militar en las pistas del aeropuerto desvió su avión rumbo a El Salvador. 800 compañeros fueron capturados y son mantenidos en prisión hasta estos momentos; 150 de ellos son jóvenes estudiantes universitarios, a pesar de esto, las autoridades universitarias trataron de reanudar las clases este día, como si en el país no estuviese pasando nada, y como si los que ayer perecieron no eran seres humanos. Las organizaciones político-juveniles, en un acto simbólico, decidimos tomarnos las instalaciones de la UNAH en repudio a los hechos de asesinato y represión sucesidos el día de ayer; asimismo condenando el encarcelamiento de los 150 hermanos universitarios.

Compañeros y compañeras, no bajemos los brazos, no abandonemos la lucha y sumémonos a las manifestaciones en cada rincón y ciudad del país, todos y cada uno de los 8 millones de hondureños, fieles hijos e hijas de nuestra Honduras, la Patria de Morazán. No permitamos que los golpistas traidores cumplan sus cometidos y neguemos este gobierno de facto. Defendamos la integridad de la nación hasta las últimas consecuencias; mantengamos la resistencia y la insurrección popular hasta el retorno del Orden Constitucional a nuestro país.



¡FIDELIDAD A NUESTRO PUEBLO Y SUS MÁRTIRES!
¡PATRIA LIBRE O MORIR!






A quien quiera mantenerse informado de la situación, estos son algunos sitios que mantienen cobertura:


http://www.hondurasgolpeada.net/
http://www.hablahonduras.com/
http://www.radiomundial.com.ve/yvke/
http://mimalapalabrahn.blogspot.com/
http://metaforarevistadeliteratura.blogspot.com/
http://arlequinhn.blogspot.com/
http://inventariandoopiniones.blogspot.com/